Especialidades

Trastorno del estado de ánimo

La tristeza y la alegría son parte de la experiencia habitual de la vida diaria, y difieren de la depresión y la manía que caracterizan a los trastornos del estado de ánimo. La tristeza es una respuesta natural a la pérdida, la derrota, el desengaño, el trauma o la catástrofe.
El diagnóstico del trastorno del estado de ánimo se realiza en los casos en que la tristeza o la euforia son demasiado intensas, aparece acompañado de otros síntomas característicos y de la limitación de la capacidad de llevar una vida normal a nivel físico, social y laboral.
La buena noticia es que con la debida atención, el trastorno del ánimo se puede superar y a su vez se pueden fortalecer los puntos fuertes que cada persona posee.

Duelo y pérdidas

A lo largo de nuestra vida experimentamos un sinfín de pérdidas, a menudo ocurre de manera inconsciente, pero también hay otro tipo de duelos que sí afecta seriamente el estado de ánimo, como puede ser la muerte de un ser querido, quedarse sin empleo, un amigo, una mascota, sufrir un aborto… y aunque es doloroso, también es una respuesta adaptativa de las emociones ante una pérdida, sea cual sea. Para esta adaptación es necesario transitar por las diferentes fases del duelo. En primer lugar, por la negación; después el enfa­do, indiferencia o ira. En este periodo se buscan las causas o sentimientos de culpa­bilidad que expliquen la pérdida. La ter­cera es la fase de negociación, en la que se intenta encontrar una solución para pasar a la del propio dolor emocional, con una necesaria tristeza. Por último, llega la aceptación, que cierra el círculo.
No completar todos los pasos puede tener consecuencias graves de sufrimiento descontrola­do en la vida diaria, como llanto, ira, enfados, alteración del sueño, sintomatolo­gía depresiva, que pueden prolongarse en el tiempo.
Para ello es importante que el trabajo terapéutico se dirija a la adaptación emocional, completar cada una de las fases y cerrar el círculo que permita vivir aceptando las circunstancias.

Adultos

La terapia para adultos se establece en un espacio que vela por la seguridad, protección y confidencialidad entre el paciente y el terapeuta, que permite establecer un vínculo de confianza para tratar preocupaciones, problemas, patologías y circunstancias que demandan atención profesional.

Adolescentes

La adolescencia es una etapa en la línea de la vida llena de cambios a nivel emocional, físico, hormonal y psicológico. (Podría decirse que es un periodo en el que se es muy niño para ser adulto y muy adulto para ser un niño). En el transitar de estos cambios, el adolescente puede experimentar episodios de confusión y crisis, pudiendo manifestarse en forma de conductas peligrosas, comunicación deficiente en el seno familiar, actitud desafiante a la autoridad, consumo de drogas o abandono en los estudios que puede perjudicar a corto y medio plazo su bienestar.
Dependiendo de la atención que necesite, se realizará una evaluación, diagnóstico e intervención con un abordaje sistémico para trabajar aquellos aspectos que se necesiten mejorar.

Terapia de pareja

La vida en pareja puede compartirse en felicidad, pero eso no la priva de pasar por momentos de crisis. La falta de comunicación, los problemas de índole sexual, la apatía, los celos, la infidelidad, la dependencia emocional, la separación o divorcio, son solo algunos de los problemas que pueden afectar a una relación. A través de la evaluación y el trabajo terapéutico se brinda la oportunidad de tratar los factores implicados en la relación de pareja, señalar como objetivo principal el de enseñar a las personas implicadas a poder solucionar y resolver los conflictos futuros por ellos mismos, sin asistencia externa.
Teniendo en cuenta que una pareja se compone de dos partes, es imprescindible buscar la solución en ambas, utilizando de este modo unos recursos que se ajusten al tipo de motivo que provoque los problemas en la pareja.
Desde este punto de vista cabe destacar la importancia de ser feliz, pero no sin obstáculos, sino sabiendo solucionarlos, enfrentándose y adaptándose a ellos.