Terapias

Mi enfoque

El bienestar y la salud mental son los principales objetivos que tengo cuando los pacientes solicitan ayuda profesional. Puesto que cada persona es única y singular la atención que se brinda al paciente es la que más se adapte a sus necesidades, por lo tanto, como psicólogo, estoy vinculado a varios modelos teóricos (gestalt, humanista, cognitivo conductual, sistémico). Desde la creación de este gabinete la filosofía de trabajo que desarrollo está enfocada al crecimiento personal, la aceptación, el darse cuenta y en definitiva a la evolución y al cambio, todo ello conforma la esencia terapéutica que se ofrece.

Además de dar atención a patologías comunes como la depresión, ansiedad o problemas de pareja, también estoy especializado en tratar a víctimas de sectas coercitivas o grupos de alto control mental.

Las secuelas que sufren muchos después de abandonar una secta pueden ser la desesperanza, desorientación, despersonalización, la falta de identidad personal, alteraciones mentales, emocionales etc..

Mi interés es dar apoyo psicológico a quienes desean abandonar un grupo, o que ya se desvincularon de una organización pero necesiten recuperar el equilibrio en su vida. La finalidad que se persigue a través de la terapia es acompañar y resolver los conflictos internos y esencialmente volver a tomar el control para llevar una vida plena y satisfactoria.

EMDR

EMDR son las siglas de eye movement desensitization and reprocessing, el nombre de la terapia en inglés, y significa desensibilización y reprocesamiento por movimiento ocular. Se trata de una terapia psicológica integradora, cuyo objetivo es aliviar el sufrimiento de las personas que han vivido un acontecimiento traumático, que da lugar a determinados problemas psicológicos. Tiene el objetivo de desensibilizar a la persona de sus recuerdos traumáticos, produciendo una integración de estos recuerdos traumáticos, para que al recordar dicho acontecimiento no les produzca ninguna perturbación. Busca que la persona pueda alcanzar una resolución ante un determinado incidente más adaptativa y saludable, manejando con ello las creencias, las emociones y las conductas disfuncionales.

Gestalt

La terapia Gestalt se define como una forma existencial/experimental que enfatiza la responsabilidad personal y se enfoca en la experiencia del individuo en el momento presente, la relación entre el terapeuta, el paciente, el ambiente y el contexto social de la vida de la persona así como los ajustes que hace la gente como resultado de la situación general que le rodea.

A diferencia de otros enfoques, la terapia Gestalt se enfoca más en los procesos que en los contenidos. Pone énfasis sobre lo que está sucediendo, se está pensando y sintiendo en el momento, por encima de lo que fue, pudo haber sido, podría ser o debería estar sucediendo.
Utiliza el método del “darse cuenta” predominando el percibir, sentir y actuar. El paciente aprende a hacerse más consciente de lo que siente y hace. De este modo, va desarrollando su habilidad para aceptarse y para experimentar el «aquí y ahora» sin tanta interferencia de las respuestas fijadas del pasado. El paciente aprende a darse cuenta de lo que hace y eso desarrolla la habilidad de arriesgarse a hacer ajustes y cambios en su vida.

 

Mindfulness

Mindfulness o Atención Plena significa prestar atención de manera consciente a la experiencia del momento presente con interés, curiosidad y aceptación. No podríamos vivir sin la capacidad de estar en el presente, es la que nos permite recordar a dónde estamos yendo mientras caminamos, aún cuando durante el trayecto nos hayamos perdido en miles de pensamientos. Este tipo de atención nos permite aprender a relacionarnos de forma directa con aquello que está ocurriendo en nuestra vida, aquí y ahora, en el momento presente. Es una forma de tomar conciencia de nuestra realidad, dándonos la oportunidad de trabajar concientemente con nuestro estrés, dolor, enfermedad, pérdida o con los desafíos de nuestra vida. La atención plena nos ayuda a recuperar nuestro equilibrio interno, atendiendo de forma integral a los aspectos de la persona: cuerpo, mente y espíritu. Practicando la atención plena desarrollamos una mayor capacidad de discernimiento y de compasión. La práctica de esta atención abre la puerta hacia nuevas posibilidades, nos trae al aquí y al ahora, nos invita a vivir una vida de manera plena y en el presente.